google-site-verification: google5c087a0da00728df.html 'cookieOptions = {...};' msg,En este sitio se utilizan cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continúas navegando, entendemos que aceptas su uso. ESCRITOS de Rudy Spillman: Los “e-mails” del fraude



Búsqueda personalizada

lunes, 25 de abril de 2011

Los “e-mails” del fraude


Recibo un promedio de entre 20 y 30 mails por semana informándome que por diferentes motivos he sido beneficiado con sumas que oscilan entre los 1.500 y varios millones de diferentes monedas (dólares estadounidenses, euros, libras esterlinas, etc.) debido a que la fuente de estos correos proviene supuestamente de importantes bancos internacionales o empresas multinacionales. Suelen aparecer también en forma de amistosas cartas muy sentidas. Misivas que parecen llegar de lejanos lugares como Ghana, Sierra Leone o Nigeria. También del Reino Unido, Canadá y algunos países orientales. Escritas por hijas huérfanas, abandonadas; esposas con historias trágicas. Todos estos relatos tienen un común denominador: un marido, padre, tío o cualquier otro familiar muerto que les ha dejado una suculenta cuenta bancaria, la que todos se manifiestan entusiasmados en compartir conmigo solamente “por mi linda cara”. Obtengo este seguimiento aproximado debido a que todos esos malintencionados correos se me acumulan en el sector del “spam” donde la única molestia que me tomo es apretar un botoncito para enviarlos a mejor vida. Como podrá entender el lector, me he tomado la molestia de leerlos al principio hasta que el aburrimiento de descubrir que las historias se repetían casi con morbosa precisión me incitó a pulverizarlos ni bien aparecían.


Entiéndase bien, me encantaría convertirme en un súper millonario de la mañana a la noche pero no estoy dispuesto a ser más tonto de lo que soy y que haya gente dispuesta a acumular riquezas en base a la ingenuidad de otros.

En un principio pensé que las fuentes delictivas de las que provienen dichos mensajes cesarían en sus envíos luego de comprobar que a pesar de su insistencia no me encuentro interesado. Pero no, a veces incluso aumentan en cantidad y frecuencia.

Todo esto me llevó a reflexionar sobre el asunto. Es obvio que yo no debo ser el único agraciado (o desgraciado) que recibe estos textos. Muchos otros internautas deben estar recibiéndolos también. Si esta maquinaria continúa, y aún crece, esto es señal de que la gente ingenua también sigue estando allí y siendo cada vez más. El negocio es evidentemente rentable para los delincuentes. Entonces me pregunto: “Los organismos y autoridades encargados de velar por la seguridad y legalidad en las redes virtuales, ¿qué hacen al respecto?”.

Y decepcionado me respondo: “Quizás ellos también acumulen todos esos e-mails del fraude y luego no hagan más que enviarlos al spam, como hago yo, mientras crece la cantidad de gente que continúa siendo violada en su buena fe”.



La única intención del presente artículo es alertar a la gente que no muestre tanta desconfianza como quien suscribe y dado que los organismos encargados de proteger a los más débiles “brillan por su ausencia”.

R. S.

1 comentario:

Anónimo dijo...

He recibido con asiduidad esta basura aguardo se proceda a individualizar a estos delincuentes y terminar con sus practicas .

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...